Cada acción cotidiana puede contribuir a preservar este recurso esencial.
El cuidado del agua comienza en casa y puede incorporarse fácilmente a nuestras actividades diarias.
Cerrar la canilla mientras nos cepillamos los dientes, evitar duchas demasiado extensas, utilizar el lavarropas con carga completa y reparar rápidamente las pérdidas son algunas medidas sencillas que permiten reducir el consumo.
También es importante usar baldes en lugar de mangueras para ciertas tareas y regar las plantas durante las horas de menor temperatura.
El agua es un recurso indispensable para la vida. Utilizarla de manera responsable es un compromiso que compartimos entre todos.